¿Cómo afecta la nueva F1 a los que vienen por detrás?
Escrito por Jos Ramn Galn el 18 enero, 2010 – 7:46 am -
Se han vertido ríos de tinta sobre la nueva Fórmula 1 en ciernes. Esa Fórmula 1 que recupera, para algunos, el espíritu de los pequeños constructores que marcó la categoría hasta finales de los años noventa, y que para otros supone una especie de catástrofe debido a la huida de las grandes marcas. Sin embargo, este terremoto que comenzó allá por finales de 2008 con la salida de Honda, también tiene una profunda implicación para todos aquellos pilotos que vienen peleando por abrirse paso hacia la Fórmula 1 desde las categorías inferiores.
En la última década, salvo contadísimas excepciones a comienzos de la misma, nos habíamos habituado a ver como sólo el talento tenía cabida en el Campeonato del Mundo. Se habían acabado los tiempos en los que un piloto con un palmares más bien discreto, podían acceder a la categoría reina gracias al apoyo de sus patrocinadores personales, o incluso al respaldo de una gran fortuna personal. En realidad, se había vuelto sumamente sencillo anticipar, hasta con tres y cuatro años, qué nombres acabarían sentados en un monoplaza de Fórmula 1, y quienes no hacían sino quemar dinero a espuertas sin apenas una posibilidad real de lograr el ansiado sueño.
Hoy, todo eso ha desaparecido. Sencillamente ha dejado de existir de la noche al día. En estos momentos, tenemos, más o menos, una quincena de coches en la parrilla que pagarán un sueldo a los pilotos que se monten en ellos, mientras que el resto tendrán que pagar al equipo para sentarse en sus monoplazas. Obviamente, se abren las compuertas de par en par para todo el mundo, independientemente de sus méritos.

Allen Berg (Osella FA1F-Detroit 1986)
Lejos de ser un hándicap, y esto es una opinión muy personal, pienso que es algo bueno, pues añade un plus de imprevisibilidad a la disciplina, que se había convertido en algo demasiado estático e inamovible en este capítulo. ¿Quién no echa de menos aquellos años en que los meses invernales eran una quiniela constante, jugando a colocar los nombres más inverosímiles en los asientos más modestos de la parrilla… los de los Pacific, Simtek, AGS u Osella, entre otros? Decididamente me identifico con el grupo de los que se alegran por la recuperación del espíritu preconstructores, y lo hago siendo consecuente con todas sus vertientes, una de cuyas tradiciones más arraigadas era la de los pilotos con maletín.
También, probablemente, soy de esta opinión, al margen de sentimentalismos, por el hecho de haber convivido durante los últimos años con buena parte de los corredores que han pasado por la GP2, las World Series o la F3. Esto hace que dejes de verlos como simples billetes con patas, para pasar a valorarlos desde un plano mucho más cercano, y por tanto, humano. Y es que, en realidad, prevalece el sentimiento de que todo piloto que se sube en un monoplaza de carreras, y entrega todo lo que tiene dentro en su manejo, poniendo en juego su propia integridad física, e incluso su vida, como este año tuvimos la desgracia de recordar con el fallecimiento de Henry Surtees, es merecedor del respeto más profundo por parte de los verdaderos aficionados, si ha sabido jugar bien sus cartas haciéndose acreedor de la confianza de un patrocinador que lo encarame hasta la Fórmula 1, lo que por cierto, no es poco, ni mucho menos fácil.
En cuanto a las categorías, este profundo cambio que estamos viviendo también las afectará, aunque desconozco hasta que grado ¿Seguirá siendo la GP2 la referencia, seguida de las World Series? ¿Habrá hueco para la “nueva-vieja” Auto GP? Es difícil precisarlo. De hecho, es imposible, y lanzar una previsión en estos momentos, es comprar todos los números para equivocarse. Ahora bien, una cosa sí es cierta, y

Kamui Kobayashi no destacó en la GP2, pero ya está en la F1.
es que ya no importará tanto de dónde se venga o qué se haya ganado. Hasta ahora, al convertirse la Fórmula 1 en una verdadera meritocracia por primera vez en su historia, era fundamental ganar para llegar. De hecho, vencer la GP2, salvo el excepcional caso de Giorgio Pantano, ha sido un pasaporte seguro al éxito en el último lustro. Incluso un Top 5 final podía ser suficiente para abrirte las puertas. Hoy, da igual si un piloto termina decimoquinto en la GP2, o por el contrario gana la Auto GP, o es sexto en las World Series. Lo que dictará su futuro inmediato, salvo casos muy contados, que los seguirá habiendo como siempre los hubo, será su capacidad para generar los recursos necesarios con los que afrontar la “compra” de un volante en la Fórmula 1.
Bajo esta óptica, parece más sensato buscar un campeonato menos competitivo, en el que sea más fácil lograr victorias, o incluso el título, si al final de lo que dependes es de vender un año triunfal a tus patrocinadores, antes que liarse la manta a la cabeza y meterse en una GP2 a pagar una burrada de dinero y arriesgarse a no salir en la pequeña pantalla más que cuando cruzas la meta en decimoséptima posición, o te han/has estampado contra un muro. Andy Soucek lo hizo esta temporada dejando la GP2 por la nueva F2, y ahí lo tenemos, metido como Campeón en todas las quinielas de aspirante a titular de Fórmula 1 desde que comenzó la pretemporada 2010, y además, en su caso concreto, también de manera totalmente merecida desde un plano estrictamente deportivo.
Publicado por GP Autosport, Opinión | 7 Comentarios »
Por midland_city - ene 18, 2010 | Responder
Pues yo José Ramón discrepo contigo; a mí me gustan que a la Fórmula 1 lleguen los mejores, amén del dinero que tengan tras de ellos. Es cierto que te encariñas con los pilotos cuando los sigues, pero prefiero ver en la F1 a Vettel que a Yamamoto, a Kubica que a Chandhok, e incluso a Montagny que a Fauzy…
Me gustaba, como gracias a las grandes marcas, llegaban a la categoría reina todas las estrellas que ya brillaban en los karts mucho más que cuando a finales de los 80 veía esos Pacific, Simtek, AGS u Osella pilotados por Belmondo, Lavaggi, Inoue, Forini, Rothengatter o el protagonista de la fotografía que ilustra el artículo.
Yo, cuando empezaba en esto dela Fórmula 1, y apenas conocía los entresijos de este complicado mundo, imaginaba que esto era como el fútbol: los mejores pilotos subían de división y los peores descendían… ¡Qué iluso!… Pero, al menos, hubo un pequeño lapso de tiempo en que esta ilusión casi se hizo realidad…
Gracias por mostrarnos el mundo de los “pequeños” también…
Por Eloy E. - ene 18, 2010 | Responder
Hola,
Quizás otra cosa interesante de esta nueva F1 sea la proliferación de “nuevos” caminos de acceso a la categoría reina, lejos de los “grandes monoplazas”, de la cual se podría beneficiar todo el automovilismo.
Lo digo sobre todo por la llegada de “Pechito” López desde los turismos argentinos (TC, TC2000, Top Race), o el hecho de que Di Resta sea tercer piloto de Force India. Con ello, quizás se revitalicen los turismos, una categoría que lo necesita.
A todos nos gusta que gane Tarquini el WTCC rondando los 50, o ver a Giovanardi, Plato, Thompson pegándose en el BTCC, pero se necesita savia nueva, y tras años denostados, quizás esto ayude a ver nuevos pilotos por allí.
Ojalá sea así.
Por Vencido - ene 19, 2010 | Responder
Salvo en la década que se termina siempre ha habido pilotos de pago en la F1. De hecho, si lo pensamos bien, en realidad, también ha habido pilotos de pago en los primeros años del siglo XXI. ¿Qué han sido Nakajima o Ide o Firman? No era tan claro como va a volver a ser ahora, pero nadie puede negar que estos tres pilotos, y alguno más, llegaron a la F1 por sus méritos económicos/publictarios más que deportivos.
Coincido con José Ramón en que no hay nada malo en esta nueva era. Hay pilotos que han pasado a la historia siendo “maletines con patas”. El primero que se me viene a la cabeza en Niki Lauda, que compró su asiento en March mediada la temporada de 1971…
Por midland_city - ene 19, 2010 | Responder
También Nigel Mansell vendió su casa y su coche para pilotar un monoplaza, pero eran pilotos que tenían demostrado mucho más que algunos que llegaron más tarde con un buen fajo de billetes debajo del brazo…
Es normal empezar pagando, pero al menos debería exigirse un palmarés para estar en posesión de la superlicencia…
Por Paco Colet - ene 20, 2010 | Responder
Bueno, posiblemente tampoco tenemos de qué preocuparnos realmente, porque los equipos nuevos al menos hasta ahora han demostrado tener los pies en el suelo.
Lotus ha contratado a Trulli y a Kovalainen, que no son dos recién llegados precisamente.
Virgin, por su parte, se ha hecho con los servicios de Glock y de Di Grassi. El primero fue campeón de GP2 y el segundo ha sido uno de los animadores del certamen en las últimas temporadas. Si ha llegado con el maletín bajo el brazo, no lo sé, pero sí considero que tiene tablas de sobra para estar en la F1.
Campos Meta se ha hecho con Bruno Senna. Tengo alguna duda de si éste ha llegado más por su apellido -de esto no cabe duda- que por méritos propios, pero tampoco es un cualquiera. Y ahora se rumorea que Soucek, el flamante campeón de la F2 puede acabar en el equipo. Tampoco un Fauzy o un Chandhok cualquiera que digamos y eso que Lotus, ahora bajo bandera malaya, bien podía haber echado un cable a Fauzy o Force India a Chandhok y no lo han hecho. Probablemente porque valoran también más cosas que el maletín…
USF1 es una incógnita total a todos los niveles, eso parece al menos, y puede que sea la excepción que confirme la regla, pero tampoco debiéramos rasgarnos las vestiduras por ello. En F1 siempre ha habido equipos de segunda o tercera fila que, por lo menos, de vez en cuando servían para descubrir algún que otro talento agazapado.
A Sauber no podemos considerarlo “nuevo”, pero está claro que la salida de BMW lo ha debilitado bastante. Aún así es un equipo con solera y con unas instalaciones envidiables y se ha hecho con una rutilante promesa como es Kobayashi y con la inestimable contribución de uno de los pilotos más experimentados del mundillo como es Pedro.
Por último Frank Williams se ha llevado al campeón de la GP2, Hulkenberg, lo que también es toda una garantía de buen rendimiento.
Resumiendo, con maletines o sin ellos, todos los nombres que se han incorporado a los nuevos equipos están lejos de ser unos mindundis, así que nos espera una temporada 2010 electrizante y no sólo por ellos…
Por Jose Ramon Galan - ene 21, 2010 | Responder
Muchas gracias por vuestras opiniones. Tomo nota de algunas de las ideas que estais manifestando para futuros articulos en los que profundizare en algunas cuestiones muy concretas acerca de como es el mundo del automovilismo, y como se mueve y funciona.
Midland, tu lo has dicho: ¡Que iluso!
La carrera de un piloto hasta las puertas de la F1 cuesta alrededor de cinco millones de euros. ¿Que problema etico se presenta entre poder llegar a la F1 con maletin, o no? En el fondo, la seleccion/injusticia ya se hizo hace mucho tiempo, cuando el piloto de diez años que destacaba en Cadete en su pueblo no pudo seguir progresando dando el paso de salir a competir a Italia en las grandes ligas del karting internacional, donde los presupuestos anuales se disparan por encima de los 150.000 €, y mucho menos pasar a los monoplazas. Hay se quedaron muchos Hamiltons, Alonsos y Schumachers.
La nueva realidad de la F1, en el fondo, no deja de ser una vuelta a la honestidad mas brutal de nuestro deporte.
Por midland_city - ene 21, 2010 | Responder
José Ramón, todos hemos sido sórdidos en alguna ocasión de nuestras vidas… jajajajajajajajaja