GP de Francia de 1914. El más grande de la historia
Escrito por Carlos Barazal el 1 enero, 2010 – 1:24 pm -
DOMINIO EFÍMERO DE MERCEDES
La situación política en Europa en 1914 estaba a punto de estallar. Menos de una semana antes del 4 de julio había sido asesinado el Archiduque Francisco Fernando en Sarajevo. Las alianzas entre paises e imperios en el viejo continente garantizaba que el más mínimo atisbo guerrero en cualquier rincón del mismo provocaría un enfrentamiento total. La “Era Heroica” del automovilismo se acercaba a su fin.
En 1914 se aplicó una fórmula que limitaba los motores a 4.5 litros y a un peso mínimo de 1.100 kilos. Fueron las primeras normas de GP que restringieron el volumen del motor. Aunque se disputaban varias pruebas más durante el año, ninguna podía competir con la fama y el prestigio de “Grand Prix”. Era, de hecho, el campeonato de F1 en su día decidido en una única carrera.
La prueba era la culminación de la evolución del automovilismo desde la pura curiosidad de los comienzos a una disciplina altamente profesionalizada. Sólo se permitía la participación de equipos oficiales. Treinta y siete coches de trece fabricantes distintos provenientes de seis países. No se podía pedir mucho más. Gran Bretaña, Italia, Francia, Alemania, Bélgica y Suiza competían por la supremacía.
PEUGEOT FAVORITA

La alineación de Peugeot con Boillot (5), Goux (19) y Rigal (32).
Vencedora en las anteriores ediciones, Peugeot era la marca favorita. No sólo las nuevas normas le favorecían sino que, además, contaba con el mejor piloto de esos años. Georges Boillot. La marca francesa construyó cuatro nuevos L45. Frenos en las cuatro ruedas o su motor con la cabeza de los cilindros aumentada, eran sus armas.
Enfrente estaba Mercedes. Los alemanes tenían un problema de base muy complicado de resolver. Ninguno de sus coches había superado aún las 1.500 rpm. Si querían tener opciones frente a los franceses deberían doblar esa cifra al menos.
Paul Daimler y Fritz Nalliger decidieron construir un motor de avión para su coche. Cilindros de acero refrigerados por agua. Cuatro válvulas por cilindro y unas modificaciones menores permitieron al motor llegar a 3.100 rpm. y rendir una potencia de 105 c.v. Se evolucionó el chasis construido en 1913. En el empeño de no dejar nada al azar se busco sitio en el cockpit para el gato y el martillo así como sitio para botellas con líquido para el piloto y mecánico.
COMO HOY
La preparación del GP por parte alemana fue exhaustiva. En abril ya estaba el equipo probando en el circuito. Más de 45.000 kilómetros se cubrieron en total. El trazado, ubicado en Lyon, estaba considerado como el mayor desafió en esos años. Constaba de 37,631 kilómetros. Tenía una larga recta de 10 kilómetros y una sección revirada absolutamente exigente. Era el tipo de trazado que creaba problemas a pilotos y equipos porque era muy difícil encontrar un compromiso válido para ambas zonas. Los pilotos alemanes pidieron cajas de cambio de cinco velocidades. Desde las altas esferas se negó la petición. Eran demasiadas novedades en el coche y no querían correr más riesgos. Se busco una solución de compromiso y se cambiaron los ratios de la caja de cuatro velocidades dándoles más desarrollo. Se redujo la distancia entre ejes y se mejoró la suspensión. Los pilotos conocían cada rincón del circuito. El equipo había preparado la prueba sin descanso y sabían que sus coches eran fiables. Además de ser los más ligeros. 900 kilos pesaban los coches alemanes por 1.000 de los Peugeot , Sunbeam y Delage.

El trio de Delage, con Duray (35), Guyot (23) y Bablot (9).
4 DE JULIO
La organización completó un trabajo excepcional con el circuito. Las dos horquillas fueron asfaltadas. Todo el recorrido fue cubierto con grava y se echaron ochenta toneladas de cloruro cálcico para evitar el polvo.
A las siete de la mañana comenzaba la prueba. Más de 300.000 personas se dieron cita a en los bordes y tribunas del circuito para ver a los mejores treinta y siete pilotos del mundo y para asistir al dominio alemán. A la victoria de la preparación y la previsión. Veinte vueltas por delante y la gloria para el ganador. Peugeot lo iba a intentar con todas sus fuerzas pero se temía al gigante alemán.
La primera señal de que algo no iba bien en la parte de Peugeot llegó en la cuarta vuelta. Tras abandonar el Mercedes de Pilette con la caja de cambios rota, otro Mercedes tomaba el mando. Max Sailer imponía un ritmo frenético, aún más, aunque sólo aguantaba en cabeza dos vueltas más. Lo normal es que Peugeot hubiera dominado sin problemas desde el principio pero los Mercedes estaban ahí sometiendo a la marca francesa a un sobreesfuerzo y una presión inaguantables. Tras diez vueltas, mitad de carrera, Boillot era el líder con casi un minuto veinte de ventaja sobre el Mercedes de Lautenschlager. Los coches alemanes tenían previsto cambiar de ruedas a mitad de carrera únicamente. Su decisión de montar ruedas de 135 mm atrás estaba reportando sus beneficios. Una de las consecuencias de los interminables test. En la vuelta diecisiete llegó el punto álgido. Tras parar Georges Boillot, la diferencia con Lautenschlager quedó en catorce segundos.

Christian Lautenschlager
En la zona revirada previa a la meta, el francés luchaba por mantener el liderato mientras era perseguido por los dos coches blancos alemanes. Al paso por meta y con tres vueltas restantes los tiempos no engañaban. Los Mercedes estaban rodando más rápido que el Peugeot. Con el calor las gomas del Peugeot se deshacían. Los Continental de Mercedes no daban el más mínimo problema. Todo lo contrario que los Dunlop de Peugeot. En la recta, con puntas superando los 180 Km. /h, los pilotos maltrataban sus motores. Tras siete horas de carrera Boillot y Lautenschlager no se habían visto en la pista. En la penúltima vuelta, el motor del Peugeot dijo basta. Boillot había llegado a tener cuatro minutos de ventaja pero las ocho paradas en boxes le lastraron demasiado. Los tres Mercedes completaron la última vuelta y tomaron la bandera a cuadros en medio de un gran silencio. Louis Wagner y Otto Salzer completaron un podio blanco. Blanco Mercedes. Para los franceses fue un día negro, tan negro como los que se avecinaban para Europa.
P.D. Para Mercedes la Gran Guerra iba a cercenar su recién instaurado dominio. Algo que históricamente le ha venido ocurriendo con demasiada asiduidad. Veinticinco años después y con una máquina casi invencible, el W154, volvieron a sufrir un gran quebranto. La Segunda Guerra Mundial cortaba de nuevo el dominio de la marca de la estrella. Su vuelta en 1954 de nuevo fue tan victoriosa y apabullante como efímera. El terrible accidente en Le Mans 1955 provocó que el equipo se retirara de las competiciones dejando aparcados una generación de vehículos extraordinaria. Mercedes vuelve de manera oficial a la F1 55 años después. Sin duda que han cruzado los dedos para evitar otro maleficio.
Publicado por Mitos y Leyendas | 7 Comentarios »
Por Antonio Graell - ene 1, 2010 | Responder
Buenas.
Me encanta cuando nos cuentas cosas de estas y es una curiosa historia, al menos para Mercedes, está claro que a la tercera no fue la vencida y por la cuenta que nos trae esperemos que tampoco sea a la cuarta
Saludos
Por moto - ene 2, 2010 | Responder
Un pedazito mas de historia apra entender un poco mejor nuestro tiempos. Y es que Mercedes siempre ha tenidomomentos negros en su historia.
Gran árticulo!!!!
Por Narcís - ene 2, 2010 | Responder
Buen artículo, sin duda.
Esta época dorada de los Peugeot de competición me parece muy interesante y, desgraciadamente, (creo que) no está tan documentada como otros hitos del automovilismo.
Los voiturettes Lion-Peugeot, la llegada de Zuccarelli, la posible influencia de los Hispano de Birgkit, los coches de GP, el dominio preWWI o el desembarco a Indianápolis de la mano de los de Palma o Resta.
No conozco, y me gustaría, de ningún libro que trate con profundidad todo ello. ‘De oídas’ me suenan “Peugeot, sous le signe du lion” de Pierre Dumont y “Peugeot et le sport automobile” de Michael Morelli; desconozco, sin embargo, hasta qué punto tratan estos primeros años de la marca.
Siento haberme extendido en mis reflexiones poco silenciosas, y felicitar de nuevo a Carlos por el texto. Me gusta, sobretodo, el último párrafo, enlazando perfectamente ese lejano ACF ’14 con la actualidad.
Saludos,
Narcís.
Por taz - ene 3, 2010 | Responder
¡¡genial!!
(ah no! que eso era slogan de Citröen)
Danke Schöen! Charly
Por Carlos Barazal - ene 5, 2010 | Responder
Antonio, veremos como les va. Históricamente les va bien pero siempre hay elementos externos que les hacen desaparecer.
Moto, gracias. Todas las marcas han tenido sus momentos negros. Y Mercedes no iba a ser una excepción.
Narcis, todo lo contrario. Extiéndete lo que quieras.
Al hilo de lo de Peugeot, ahí estoy maquinando algo. Lo que no sé si para aquí en la Web o para la revista.
Taz, a ti, de nada.
Por Noel - ene 6, 2010 | Responder
Ya veremos si vuelven a ser los mismos
Por carlos barazal - ene 8, 2010 | Responder
Noel, aunque sólo sea por como les ha ido en las anteriores ocasiones, es muy probable que les vaya bien.
Otra cosa será si llegaran a dominar y, sobre todo, si se sacan de encima la leyenda negra de ser estrellas, nunca mejor dicho, fugaces.