La columna de Roberto Merhi (Zandvoort)
Escrito por admin el 6 octubre, 2009 – 10:33 pm -
Este ha sido mi peor fin de semana de la temporada. Y digo el peor porque, cuando fallas tú, te aguantas y punto, pero cuando es una decisión tan discutible la que te hace perder cualquier posibilidad de puntuar, entonces te sientes impotente, y esta es una sensación muy desagradable.
Por lo demás, las cosas no fueron muy diferentes a otras carreras. Llegué a Amsterdam el jueves y de ahí me dirigí al circuito. Di la acostumbrada vuelta de rigor andando con mi ingeniero para supervisar el trazado, y la verdad, noté una gran diferencia al haber competido aquí apenas hace un mes con motivo del Masters de F3. Fue una sensación distinta a la del resto del año, ya que casi siempre cada pista es nueva para mí. Aquí pude aprovechar mucho las apreciaciones que iba obteniendo para tener unos buenos reglajes en el coche. Se nota mucho haber competido ya en una pista cuando vuelves a ella.
Tanto fue así, que ya en los libres tenía claro que estábamos ahí. Conseguí el mejor tiempo tras las dos sesiones, y aunque en un principio los comisarios me quitaron mi mejor vuelta aduciendo que la había realizado con banderas amarillas en pista, después me la devolvieron cuando se demostró que esto no era así.
En calificación no tuve oportunidad de luchar por la pole, ya que poco después de montar mi segundo set de gomas nuevas hubo una bandera roja y tuve que parar en boxes. Al volver a salir, el mejor momento de los neumáticos ya había pasado, y yo no lo había podido aprovechar al producirse la interrupción justo en la que debía de haber sido mi vuelta buena. Desafortunadamente, varios de mis rivales tuvieron más suerte, al no haber montado aun neumáticos frescos, con lo que lograron bajar sus tiempos cuando se volvió a dar semáforo verde, con lo que caí hasta la sexta posición.
Un sexto, en todo caso, tampoco estaba nada mal y me dejaba las puertas abiertas para intentar, sino vencer, al menos sí subirme al podio de nuevo… pero pasó lo que pasó, y de golpe y porrazo, me encontré pasando de pelear por el cajón, a rodar último y descolgado tratando de volver a contactar con el pelotón. Lo que sucedió a partir de aquí no tiene la más mínima historia. Sencillamente estaba atrapado en las profundidades de la clasificación.
El domingo mi ingeniero quiso probar cosas en el coche, ya que partiendo el dieciocho no teníamos nada que hacer. Las novedades no funcionaron muy bien, porque el coche no frenaba, ni entraba en las curvas.
Borremos Zandvoort y miremos hacia Oschersleben, donde competiré el próximo fin de semana. Es otra pista nueva para mí y espero que se me de bien. ¡Ya tengo ganas de brindaros un nuevo podio! ¡Un abrazo!
Roberto Merhi
Publicado por El rincón de Merhi | No hay Comentarios »
Disculpa, los comentarios están cerrados para esta entrada en este momento.